Las casas hiban desapareciendo poco a poco y cada vez se veian menos coches. Estabamos saliendo de la ciudad. Las dudas me volvieron a asaltar; por que haría eso y..., ¿y si el quería justamente eso? Alejarme de la gente, que estubiese indefensa, pero exactamente para que no me conocia y si quisisese me hubiese dejado esa noche.
Deje de pensar por unos momentos, deje de preocuparme por mi vida o la de los demas y tan solo pense en que estaria pensando hacer.
A la hora llegamos a una una pequeña cabaña, bueno mas bien sería un chiringuito junto a una pequeña y escondida playa. Cada vez me preocupaban mas sus intenciones y sus pensamientos. Pero me repetía constantemente que me dejase llevar que la vida estaba para vivirla y no vivir del miedo. Que a veces no hay que pensar ni preocuparse y si me pasaba algo, una fasa esperanza me levantaría, sacudiría el polvo y seguiria como si nada; como tantas veces ya lo había echo.
Nos bajamos del coche, se acecó y me cojió de la mano; nos acercamos al chiringuito. Entramos y pedimos un par de cosas para comer. Durante la comida no hablamos mucho, pero me menciono que le encantaba aquel lugar en otoño y estar en la playa cuando llovia y no había nadie. En ese momento pense lo bien que sonaba aquello, y que si era así siempre estaría rodeado de chicas, entonces... ¿que hacía allí con migo?
Cuando acabamos de comer y pagamos, salimos a playa. Era una pequeña cala, se oía amortiguado por las cuevas en la roca el romper de las olas acompañado por el viento.
Nos sentamos en la arena, completamente en silencio, no se por que pero no me resultaba del todo incomodo; si no inusual, algo completamente insolito y extraño.
domingo, 30 de diciembre de 2012
miércoles, 26 de diciembre de 2012
4
-->
-
¿Te ha seguido alguien? _Me dijo con un deje de preocupacion
-No, no que yo sepa. pero... ¿Tu que haces
ahi?
No me respondio si no que me cogio del
brazo y tiro de mi hacia el interior.
Que se creia que estaba haciendo, tal vez
mis pensamientos tuviesen razon y mi corazon no. Tal vez aquel chico que me
infundia confianza y calor tan solo era un pervertido mas, una persona a la
que no le importaba nada y solo me queria usar. Pero todo eso no lo sabia, tal
vez solo me quisiese esconder de esa gente que el decia que me habia seguido,
tal vez me estubiese preocupando por nada, solo por que me esta cuidando, ¿cuidando?
¿alguna vez en mi vida habia dicho o pensado eso yo? Creo que no, eso me gustaba; el seria el priero que me cuidaba y tenia mas merito aun pues
no nos conociamos de nada. Pero cuando alguien te salva de algo malo, algo
indevido puede que se cree un binculo mayor que el de la amistad o simplemente
conocerse. Lo que el hizo la otra noche se lo agredeceria toda mi vida, y.. me
costaba decirlo pero tambien fue el primero.
-Estoy ensayando, pero es raro que ninguna
de las chicas te halla seguido._por un momento se quedo pensativo-¿Te apetece
comer con migo?
-Mmmm no se, trendria que volver a casa,
pero...
Pense, y la verdad es que nuca nadie me
haba invitado a comer desde hacia mucho tiempo, y en mi casa lo iba a pasar mal
ademas de no saber si mi madre estaba sola o por el contrario con alguno de sus
amigo; y si era ese el caso saldria muy mal parda. Finalmente acepte.
Desde el interior de aquel lugar me llevo en
silencio de la mano mirando al suelo, llegamos a una especie de garage y me
indico que subiese en uno de los coches, que supuse que era el suyo. Arranco y
desde un mando abrio la puerta.
Poco a poco segun nos hibamos perdiendo por
las calles iba acelerando. Me pregunto si tenia algo que hacer, y yo le dije
que no tenia ninguna prisa. Me encantaba aquella sensacion tan nueva y
desconocida, simiplemente queria que no cesase por nada del mundo; pero desconocia su significado y su
razon, ¿por que sentiria aquello?
me preguntaba. Pero en realidad a quien le importa, no es necesario solo
hay que disfruar.
viernes, 21 de diciembre de 2012
3
Me desperece, seguía tal y como me quede la tarde anterior. Estube llorando hasta quedarme dormida, y lo seguiría si no fuese por el maldito despertador.
Salí a regañadientes y me metí en la ducha, cogí lo primero que pille (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=65156887&.locale=es ) y salí corriendo hacia el instituto. Llegué unos minutos tarde y el profesor me reprendió por ello, me senté en una silla al fondo de la clase mientras todo el mundo se giraba para mirarme.
En cuanto se acabó la clase salí corriendo hacia la siguiente, intentando evitar no cruzarme con nadie; pero no fue posible. Iba demasiado rapido y en mi mundo así que cuando estaba bajando las escaleras me choqué con un chico, que intento disculparse pero al ver que era yo rapido empezó con las pullas y a insultarme. Yo le miraba; bueno lo intentaba porque según los ojos se me hiban llenando de lagrimas la visión se me nublaba ¿ Por qué harian eso? ¿Por qué ese escandalo? Yo no les había echo nada...
Cuando acabaron las clases estaba echa polvo, yo no quería seguir así sería capaz de cualquier cosa por evitarlo pero.... ¿Que hacer?
Ya no había nada posible, lo habían intentado todo, y ya hasta algunos profesores estaban a favor de los alumnos. Solo podía llorar y intentar evitar hacerse daño, no podía, como Alice su psicologa se enterase, que se enteraría, a saber lo que la hacía era mejor llorar y compadecerse, no dejaba mas que ojeras y mala cara; facil de disimular con maquillaje o diciendo que había estado estudiando hasta tarde y que había pillado un catarro.
En vez de volver a mi casa, preferí ir a caminar por la ciudad, que me diese el aire a ver si me calamba un poco. Ver a la gente pasar a mi alrededor sin que reparasen en mi me hacía sentir bien; prefería no existir a que la gente me odiase y me hiciese daño cada vez que les apeciera. Me gustaba ser una completa y desconocida anonima.
Por encima del sonido de la calle se comenzaron a oir gritos; "oh ,no" pensé. Por que harían esas cosas, eran autenticas acosadoras, cada vez que había un famoso, allí estaban todas las chicas pegando gritos como histéricas.
Decidí dar la vuelta y pasar esa calle por la parte de atras así no me verían y yo tampoco a ellas, así sería todo mejor, por que en mas de un caso había sido su blanco perfecto.
Oí una voz, pero allí no había nadie. Me gire y no vi nada. Entonces volví a oir esa voz, me resultava familiar; me estaba llamando, decía mi nombre. Volví a mirar a mi alrededor y ví que tras una puerta se asomaba una cabeza, retrocedí. Era harry;salió tras la puerta, se acercó a mi y me pregunto...
_____________________________________________________________________
Gracias a todas por leerlo, dejaro comentarios aquí o en el evento de tuenti. Dar me ideas o solo vuestra opinion os quiero a todas,... ¿No la lee ningun chico no?? Bueno si lo leyese a el tambien ;)
XX
Salí a regañadientes y me metí en la ducha, cogí lo primero que pille (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=65156887&.locale=es ) y salí corriendo hacia el instituto. Llegué unos minutos tarde y el profesor me reprendió por ello, me senté en una silla al fondo de la clase mientras todo el mundo se giraba para mirarme.
En cuanto se acabó la clase salí corriendo hacia la siguiente, intentando evitar no cruzarme con nadie; pero no fue posible. Iba demasiado rapido y en mi mundo así que cuando estaba bajando las escaleras me choqué con un chico, que intento disculparse pero al ver que era yo rapido empezó con las pullas y a insultarme. Yo le miraba; bueno lo intentaba porque según los ojos se me hiban llenando de lagrimas la visión se me nublaba ¿ Por qué harian eso? ¿Por qué ese escandalo? Yo no les había echo nada...
Cuando acabaron las clases estaba echa polvo, yo no quería seguir así sería capaz de cualquier cosa por evitarlo pero.... ¿Que hacer?
Ya no había nada posible, lo habían intentado todo, y ya hasta algunos profesores estaban a favor de los alumnos. Solo podía llorar y intentar evitar hacerse daño, no podía, como Alice su psicologa se enterase, que se enteraría, a saber lo que la hacía era mejor llorar y compadecerse, no dejaba mas que ojeras y mala cara; facil de disimular con maquillaje o diciendo que había estado estudiando hasta tarde y que había pillado un catarro.
En vez de volver a mi casa, preferí ir a caminar por la ciudad, que me diese el aire a ver si me calamba un poco. Ver a la gente pasar a mi alrededor sin que reparasen en mi me hacía sentir bien; prefería no existir a que la gente me odiase y me hiciese daño cada vez que les apeciera. Me gustaba ser una completa y desconocida anonima.
Por encima del sonido de la calle se comenzaron a oir gritos; "oh ,no" pensé. Por que harían esas cosas, eran autenticas acosadoras, cada vez que había un famoso, allí estaban todas las chicas pegando gritos como histéricas.
Decidí dar la vuelta y pasar esa calle por la parte de atras así no me verían y yo tampoco a ellas, así sería todo mejor, por que en mas de un caso había sido su blanco perfecto.
Oí una voz, pero allí no había nadie. Me gire y no vi nada. Entonces volví a oir esa voz, me resultava familiar; me estaba llamando, decía mi nombre. Volví a mirar a mi alrededor y ví que tras una puerta se asomaba una cabeza, retrocedí. Era harry;salió tras la puerta, se acercó a mi y me pregunto...
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Gracias a todas por leerlo, dejaro comentarios aquí o en el evento de tuenti. Dar me ideas o solo vuestra opinion os quiero a todas,... ¿No la lee ningun chico no?? Bueno si lo leyese a el tambien ;)
XX
miércoles, 19 de diciembre de 2012
2
Cuando llegamos a mi casa, no habíamos intercambiado palabra alguna. Fui a entrar casa cuando su voz me freno.
_¿No me das tu teléfono?
Sonreí todavía de espaldas a el, ya era seguro, estaba mas borracho que el otro tío.
_ No creo que te haga falta, pero si mañana todavía lo recuerdas, sabes donde vivo_ dije dandome la vuelta hacía el.
Después abrí apresuradamente la puerta y me introducí en la penunbra de mi ruinosa casa. Fuí hacía mi habitación, me quite la ropa y me puse el pijama mientras me dejaba caer rendida sobre la cama. Lo último que pense antes de dormirme fue que si "Harry" no estaba lo suficiente ebrio como para dejarme en manos de aquel tio, tampoco lo estaría para olvidar mi dirección.
Sonó el despertador. Abrí lentamente los ojos dejando que la luz fuese rozandolos poco a poco, miré el reloj eran las siete de la mañana, en una hora y media tenía que estar trabajando. Me desperecé rapidamente y salí de la cama, estar trabajando era la única forma de mantenerme entretenida y que no recallese en la depresión, ademas ahorraba mas y antes saldría de aquel ahujero de mala muerte que cada vez me hacía sentir peor.
Me duche dejando que el agua caliente se llevase todo el sueño y las ganas de llorar. Las veces que podría haber estado en esa ducha sentada llorando sin saber que hacer, sin saber si quitarme la vida dejarla o... que.
Cuando salí me vestí y desayune rapidamente. Cogí mi bolso antes de salir por la puerta con el tiempo justo como siémpre.
* * *
El resto de la mañana pasó rapido, entre chicas histericas buscando zapatos, vestidos, bolsos... todo para estar perfectas para salir esa noche de fiesta y... conseguir quien sabe que.
Cuando acabé eran la una y media, tenía hambre y no tenía muchas ganas de llegar a mi casa y encontrar a mi madre con sus "amigos" o por el contrario estar sola.
Fuí a un restaurante a unas calles de allí, era un italiano había unas pizzas deliciosas, como esas en ningún otro sitio se podían encontrar. Era penoso mi motivo para sonreir eran las pizzas y mi trabajo, como decía, penoso.
Pedí lo de siémpre, una pizza pequeña de beacon con queso y cebolla. Era un tanto cantosa despues de esa exquisita pizza, pero me permitia el lujo pues iba a estarsola como de costumbre y engordaría mas de lo que ya estaba, pero... eso que más da, me gusta comer, ¿Que le voy ha hacer?
Despues de pagar y ir caminando lentamente por la calle, decidí que ese día iba a gastar un poco mas y me dí el capricho de ir al starbuks a por un frapuccino de chocolate, mi favorito.
Me lo fuí tomando de camino a mi casa, parandome aquí y allá, paseando por los parques, calles... Finalmente llegue a mi carcel, mi "hogar dulce hogar".
Metí la llave y la gire sin muchas ganas, entré.
Allí estaba mi madre sentada en el sillon, a su alrededor todo estaba fuera de su lugar, con ropa tirada por todas partes.
No me miró ni me dijo nada, estaba allí sentada como un simple adorno, como una marioneta, esperando a que tiren de los hilos. Y entonces lo hicieron; justo cuando yo estaba entrando a mi cuarto ella habló.
- Ha venido un chico
-¿Así? ¿Quien?_ dije intentando no parecer nerviosa
- No me acuerdo bien, pero... es... es... Echo a mi "amigo" encuanto lo vio, sin conocernos ni nada y mejo aquí así tal cual hace una hora.
-¿Te ha dicho algo?
- ¿Que le pasa a la pequeña? ¿Piensas que tu "principe azul " te ha dejado un mensaje? Pues te equivosas se fue no dijo nada, tan solo lo estropeo el muy...
- ¡Calla mamá! ¡Estoy harta de ti!_dije mientras entraba en mi cuarto pegando un portazo.
Me tumbe en la cama y me fuí quedando dormida poco a poco entre sollozos, y lagrimas calientes que surcaban mi cara empapando las sabanas.
_¿No me das tu teléfono?
Sonreí todavía de espaldas a el, ya era seguro, estaba mas borracho que el otro tío.
_ No creo que te haga falta, pero si mañana todavía lo recuerdas, sabes donde vivo_ dije dandome la vuelta hacía el.
Después abrí apresuradamente la puerta y me introducí en la penunbra de mi ruinosa casa. Fuí hacía mi habitación, me quite la ropa y me puse el pijama mientras me dejaba caer rendida sobre la cama. Lo último que pense antes de dormirme fue que si "Harry" no estaba lo suficiente ebrio como para dejarme en manos de aquel tio, tampoco lo estaría para olvidar mi dirección.
Sonó el despertador. Abrí lentamente los ojos dejando que la luz fuese rozandolos poco a poco, miré el reloj eran las siete de la mañana, en una hora y media tenía que estar trabajando. Me desperecé rapidamente y salí de la cama, estar trabajando era la única forma de mantenerme entretenida y que no recallese en la depresión, ademas ahorraba mas y antes saldría de aquel ahujero de mala muerte que cada vez me hacía sentir peor.
Me duche dejando que el agua caliente se llevase todo el sueño y las ganas de llorar. Las veces que podría haber estado en esa ducha sentada llorando sin saber que hacer, sin saber si quitarme la vida dejarla o... que.
Cuando salí me vestí y desayune rapidamente. Cogí mi bolso antes de salir por la puerta con el tiempo justo como siémpre.
* * *
El resto de la mañana pasó rapido, entre chicas histericas buscando zapatos, vestidos, bolsos... todo para estar perfectas para salir esa noche de fiesta y... conseguir quien sabe que.
Cuando acabé eran la una y media, tenía hambre y no tenía muchas ganas de llegar a mi casa y encontrar a mi madre con sus "amigos" o por el contrario estar sola.
Fuí a un restaurante a unas calles de allí, era un italiano había unas pizzas deliciosas, como esas en ningún otro sitio se podían encontrar. Era penoso mi motivo para sonreir eran las pizzas y mi trabajo, como decía, penoso.
Pedí lo de siémpre, una pizza pequeña de beacon con queso y cebolla. Era un tanto cantosa despues de esa exquisita pizza, pero me permitia el lujo pues iba a estarsola como de costumbre y engordaría mas de lo que ya estaba, pero... eso que más da, me gusta comer, ¿Que le voy ha hacer?
Despues de pagar y ir caminando lentamente por la calle, decidí que ese día iba a gastar un poco mas y me dí el capricho de ir al starbuks a por un frapuccino de chocolate, mi favorito.
Me lo fuí tomando de camino a mi casa, parandome aquí y allá, paseando por los parques, calles... Finalmente llegue a mi carcel, mi "hogar dulce hogar".
Metí la llave y la gire sin muchas ganas, entré.
Allí estaba mi madre sentada en el sillon, a su alrededor todo estaba fuera de su lugar, con ropa tirada por todas partes.
No me miró ni me dijo nada, estaba allí sentada como un simple adorno, como una marioneta, esperando a que tiren de los hilos. Y entonces lo hicieron; justo cuando yo estaba entrando a mi cuarto ella habló.
- Ha venido un chico
-¿Así? ¿Quien?_ dije intentando no parecer nerviosa
- No me acuerdo bien, pero... es... es... Echo a mi "amigo" encuanto lo vio, sin conocernos ni nada y mejo aquí así tal cual hace una hora.
-¿Te ha dicho algo?
- ¿Que le pasa a la pequeña? ¿Piensas que tu "principe azul " te ha dejado un mensaje? Pues te equivosas se fue no dijo nada, tan solo lo estropeo el muy...
- ¡Calla mamá! ¡Estoy harta de ti!_dije mientras entraba en mi cuarto pegando un portazo.
Me tumbe en la cama y me fuí quedando dormida poco a poco entre sollozos, y lagrimas calientes que surcaban mi cara empapando las sabanas.
martes, 18 de diciembre de 2012
1
Acabé mi turno de tarde. Cerré la tienda y hice caja, cuando quise
acabar eran casí las diez de la noche. Cogí mis cosas y salí de la
tienda echando el cerrojo. La verdad es que solía cambiar el turno para
que no me tocase salir a esas horas, pues me daba un poco de miedo lo
que pudiese pasar y aquien me encontraría estando yo sola.
Camine por las calles hacia mi casa, cuando al pasar por delante de una discoteca me salió un borracho baboso, intentando besarme y tocarme; me estaba agarrando por los brazos y me empujo hacía la pared dandome un fuerte golpe en la cabeza. El dolor se extendía y casí no notaba como me besaba y tocaba bruscamente. No sería la primera vez, pensé. Ví que alguien se acercaba, era un chico. Cogío al tío que tenía encima y le dió un puñetazo en la cara que seguramente le rompio el tabique de la nariz, el tio se quedó de rodillas en el suelo tocandose la cara, mientras que mi salvador se acercó a mi, me había sentado en el suelo. Se sentó junto a mi y me sonrió. Era un chico muy guapo, con el pelo marron y rizado que le caía sobre los ojos de un profundo color verde. Me sonrio como nunca nadie lo había echo.
-¿Estas bien?_ me preguntó
-S..si
-¿Estas segura?
-Ajá..._dije insegura
No paraba de sonreirme y eso me ponía un tanto.. nerviosa.
-¿Como te llamas?_ me pregunto mientra me ayudaba a ponerme en pie.
- Emma, y.. ¿Tu?_ dije temerosa
- Harry.¿Quieres que te acompañe a casa?
Yo no le respondí, simplemente salí caminando aprisa por la calle con la esperanza de llegar cuanto antes a mi casa. Una mano me agarró por el brazó frenandome en seco.
-Lo tomaré como un si_dijo poniendose juntó a mi.
No se siquiera por que pero sonreí ante aquel gesto, seguramente que el tambien estuviese un tanto borracho o no supiese lo que hacía, pero me daba igual me sentía bien con ese completo desconocido junto a mi.
Camine por las calles hacia mi casa, cuando al pasar por delante de una discoteca me salió un borracho baboso, intentando besarme y tocarme; me estaba agarrando por los brazos y me empujo hacía la pared dandome un fuerte golpe en la cabeza. El dolor se extendía y casí no notaba como me besaba y tocaba bruscamente. No sería la primera vez, pensé. Ví que alguien se acercaba, era un chico. Cogío al tío que tenía encima y le dió un puñetazo en la cara que seguramente le rompio el tabique de la nariz, el tio se quedó de rodillas en el suelo tocandose la cara, mientras que mi salvador se acercó a mi, me había sentado en el suelo. Se sentó junto a mi y me sonrió. Era un chico muy guapo, con el pelo marron y rizado que le caía sobre los ojos de un profundo color verde. Me sonrio como nunca nadie lo había echo.
-¿Estas bien?_ me preguntó
-S..si
-¿Estas segura?
-Ajá..._dije insegura
No paraba de sonreirme y eso me ponía un tanto.. nerviosa.
-¿Como te llamas?_ me pregunto mientra me ayudaba a ponerme en pie.
- Emma, y.. ¿Tu?_ dije temerosa
- Harry.¿Quieres que te acompañe a casa?
Yo no le respondí, simplemente salí caminando aprisa por la calle con la esperanza de llegar cuanto antes a mi casa. Una mano me agarró por el brazó frenandome en seco.
-Lo tomaré como un si_dijo poniendose juntó a mi.
No se siquiera por que pero sonreí ante aquel gesto, seguramente que el tambien estuviese un tanto borracho o no supiese lo que hacía, pero me daba igual me sentía bien con ese completo desconocido junto a mi.
INTRODUCCIÓN
Me
llamo Emma, tengo 17 años y vivo en londres desde que era pequeña. Y
desde el mismo día en que nací la gente perdío las ganas por mi, y
todos me ignoraban. Como si un bebé tuviese la culpa de llorar. A lo
largo de mi vida, digamos que he tenido muchos "problemas" con la gente;
normalmente estaba sola, tan solo una vez en la vida tube un amigo de
verdad. Se llamaba George, era genial y durante unos años me hizo sentir
bien, como si fuese normal. Pero un día, como siémpre ocurría perdió el
interes en mi y me dejó sola, se fue a vivir a otro lugar y no volví a
saber mas de el.
Con el tiempo me acostumbre y decidí que era mejor no intentar estar con ellos, que era diferente y por mas que intentase no parecerlo ellos se darian cuenta. A si que así comenzo mi historía una larga y solitaria vida desde los quince años. Mi padre se fue a vivir a UU.EE por trabajo y mi madre apenas estaba en casa, pues casí siempre estaba con sus "amigos" y trabajando en un bar.
Mi casa no era nada del otro mundo mas vien era una pena, se caía a cachos y mi tiempo libre lo pasaba pintandola, arreglando goteras por allí y por acá y muchas mas chapuzas.
Desde que cumplí los 16 estoy trabajando en una tienda de ropa, me había propuesto ahorrar y irme a vivir a una casa nueva, una casa solo para mi, un lugar donde podría ser yo misma y no tener miedo de lo que pudiera pasar.
Hace unos meses que cumplí los diecisiete y casí tengo lo suficiente para caomprarme un micro-piso, estoy feliz, y no puedo evitarlo pero cada día que vuelvo a mi casa del trabajo o estoy en el instituto no se como evitar parecerlo.
Mi vida es total mente monótona y mas de una vez he pensado en arruinarla del todo. Si a la gente no le importo para nada, no notaran mi ausencia; sería tan facil quitarme la vida que no puedo evitar la tentación pero... ¿De que serviría? Si no les importaba viva tampoco muerta, y debería de luchar por lo pequeños momentos que algún día viví, y por los que tal vez vivire. Mi sueño es que algún día encuentre a alguien que a precie mi compañia o.. a mi misma tal y como soy. Mi pesadilla, morir, morir sola sin apenas a ver vivido, sin esperiencias, sin felicidad.
Con el tiempo me acostumbre y decidí que era mejor no intentar estar con ellos, que era diferente y por mas que intentase no parecerlo ellos se darian cuenta. A si que así comenzo mi historía una larga y solitaria vida desde los quince años. Mi padre se fue a vivir a UU.EE por trabajo y mi madre apenas estaba en casa, pues casí siempre estaba con sus "amigos" y trabajando en un bar.
Mi casa no era nada del otro mundo mas vien era una pena, se caía a cachos y mi tiempo libre lo pasaba pintandola, arreglando goteras por allí y por acá y muchas mas chapuzas.
Desde que cumplí los 16 estoy trabajando en una tienda de ropa, me había propuesto ahorrar y irme a vivir a una casa nueva, una casa solo para mi, un lugar donde podría ser yo misma y no tener miedo de lo que pudiera pasar.
Hace unos meses que cumplí los diecisiete y casí tengo lo suficiente para caomprarme un micro-piso, estoy feliz, y no puedo evitarlo pero cada día que vuelvo a mi casa del trabajo o estoy en el instituto no se como evitar parecerlo.
Mi vida es total mente monótona y mas de una vez he pensado en arruinarla del todo. Si a la gente no le importo para nada, no notaran mi ausencia; sería tan facil quitarme la vida que no puedo evitar la tentación pero... ¿De que serviría? Si no les importaba viva tampoco muerta, y debería de luchar por lo pequeños momentos que algún día viví, y por los que tal vez vivire. Mi sueño es que algún día encuentre a alguien que a precie mi compañia o.. a mi misma tal y como soy. Mi pesadilla, morir, morir sola sin apenas a ver vivido, sin esperiencias, sin felicidad.
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