Acabé mi turno de tarde. Cerré la tienda y hice caja, cuando quise
acabar eran casí las diez de la noche. Cogí mis cosas y salí de la
tienda echando el cerrojo. La verdad es que solía cambiar el turno para
que no me tocase salir a esas horas, pues me daba un poco de miedo lo
que pudiese pasar y aquien me encontraría estando yo sola.
Camine por las calles hacia mi casa, cuando al pasar por delante de una
discoteca me salió un borracho baboso, intentando besarme y tocarme; me
estaba agarrando por los brazos y me empujo hacía la pared dandome un
fuerte golpe en la cabeza. El dolor se extendía y casí no notaba como me
besaba y tocaba bruscamente. No sería la primera vez, pensé. Ví que
alguien se acercaba, era un chico. Cogío al tío que tenía encima y le
dió un puñetazo en la cara que seguramente le rompio el tabique de la
nariz, el tio se quedó de rodillas en el suelo tocandose la cara,
mientras que mi salvador se acercó a mi, me había sentado en el suelo.
Se sentó junto a mi y me sonrió. Era un chico muy guapo, con el pelo
marron y rizado que le caía sobre los ojos de un profundo color verde.
Me sonrio como nunca nadie lo había echo.
-¿Estas bien?_ me preguntó
-S..si
-¿Estas segura?
-Ajá..._dije insegura
No paraba de sonreirme y eso me ponía un tanto.. nerviosa.
-¿Como te llamas?_ me pregunto mientra me ayudaba a ponerme en pie.
- Emma, y.. ¿Tu?_ dije temerosa
- Harry.¿Quieres que te acompañe a casa?
Yo no le respondí, simplemente salí caminando aprisa por la calle con la
esperanza de llegar cuanto antes a mi casa. Una mano me agarró por el
brazó frenandome en seco.
-Lo tomaré como un si_dijo poniendose juntó a mi.
No se siquiera por que pero sonreí ante aquel gesto, seguramente que el
tambien estuviese un tanto borracho o no supiese lo que hacía, pero me
daba igual me sentía bien con ese completo desconocido junto a mi.
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